Teatro
Obras y proyectos escénicos
Salerno, te dije que no lo leyeras.
Con dirección del escritor y director Luciano Olivera y protagonizado por Bibiana Ricciardi, autora del texto, y Chiara Borrini. Se trata de un dueto entre madre e hija. Ambas narran un viaje a la tierra de su padre/abuelo y exponen los conflictos que les trae enfrentar las relaciones familiares. La obra está estructurada a través de proyecciones de videos grabados en un viaje mítico que realizaron ambas a principio de 2017, a Salerno, la tierra del padre/abuelo.




El gliptodonte
El Gliptodonte fue una performance site specific realizada junto a Aldana Cal y Carla Maliandi en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno de Buenos Aires. La intervención propuso un recorrido performático por distintos espacios del edificio, concebido como una experiencia itinerante guiada por la voz de un gliptodonte que había habitado ese territorio miles de años antes de la construcción de la Biblioteca.
La acción dialogó con la arquitectura del edificio —diseñado por Clorindo Testa—, quien participó también de la obra a través de un video proyectado al inicio del recorrido. La performance activó una superposición de tiempos, memorias y capas geológicas, poniendo en tensión cuerpo, voz, arquitectura e historia.
El asunto del mar
El asunto del mar es una búsqueda, una especie de indagación escénico sonora en torno de lo inexplicable, lo inasible, lo inmenso. Un diálogo entre la palabra y el sonido, la voz humana y el rugido de la naturaleza. La Compañía marina se lanza así a representar lo irrepresentable combinando luz, arte, sonidos y trama.



Mantras de la memoria
Mantras de la memoria se planteó como un dispositivo de repetición y variación en el Faro de la Memoria (Punta Mogotes): en sus funciones sucesivas, distintos actores marplatenses fueron invitados a reinterpretar su propio recuerdo, usando como partitura la dramaturgia que Bibiana Ricciardi había construido a partir de sus propias memorias, de modo que cada versión desplazaba el sentido sin salir del mismo marco espacial; ese marco, además, no funciona como “escenografía” sino como condición de lectura, porque el predio del Faro/ex ESIM fue utilizado como lugar de reclusión ilegal y funcionó como centro clandestino de detención durante la última dictadura en Argentina.


Caras sin rostro
“Una experiencia performática interactiva. El arte de interpretar especatando o de espectar interpretando”. Así define la directora teatral Bibiana Ricciardi a su obra Caras sin rostro. ¿De qué se trata? De vivir una experiencia teatral individual en la que se respeta el convivio propio del género, aun en tiempos de cuarentenas y pandemias. Espectador e intérprete compartirán espacio y tiempo sin dejar de mantener la distancia social en la epoca del COVID 19.
